Lisboa es una ciudad espectacular, a medio camino entre la nostalgia y la modernidad. Y uno de sus sellos distintivos son esos tranvías amarillos, que se escurren entre las empinadas callejuelas de la capital portuguesa.
Y aquí tenéis uno de sus asideros. Muy típico, ¿no?
Apertura: f /4.0 Exposición: 1/125 sec. ISO: 160 Cámara: Lumix DMC-G5X
El asidero del tranvía, ese artilugio en el que nadie se fija al subir en los tranvías de Lisboa, pero al que todos recurrimos rápidamente en la primera curva, cuando perdemos el equilibrio y estamos a punto de caer.
Este en concreto es uno de los asideros del tranvía 28, que recorre el centro de Lisboa rodeando todo el casco antiguo de la ciudad y que por ello se ha convertido en el favorito de los turistas que visitan la capital portuguesa. A trompicones y con todo el encanto de los tranvías lusos, el asidero será nuestro mejor amigo durante la hora que nos llevará el paseo.
Paseando por las instalaciones de la Expo de Zaragoza, uno se encuentra sorpresas. Sorpresas como ésta, una bonita escultura que captó mi atención y que podéis ver a continuación.
¿Qué os parece?
Apertura: f /9.0 Exposición: 1/640 sec. ISO: 160 Cámara: Lumix DMC-G5X
Se trata de una escultura, llamada ‘Alma del Ebro’, de Jaume Piensa, del 2008. La escultura se encuentra en la zona de la Expo de Zaragoza, y esto es lo que ve desde el interior de la misma. Porque precisamente lo más curioso de la escultura es que es una estructura hueca creada con letras. Una escultura que te permite entrar dentro y ser parte de ella, mientras puedes ver lo de fuera. Me encantó.
En este vídeo te mostramos cómo realizar una fotografía con el fondo desenfocado de manera fácil con la ayuda de la Lumix G5.
Podrías hacerlo de dos maneras: ajustando la apertura del diafragma manualmente o, como te mostramos en este vídeo, utilizando las funciones de ayuda incluidas en Intelligent Auto Plus.
Donosti o San Sebastián es una de las ciudades más bonitas del mundo. Sí, lo digo así porque realmente me lo parece. Creo que pocos lugares tienen una situación tan privilegiada. Igual Rio de Janeiro o San Francisco podrían competir con ella, pero desde luego es una ciudad que lo tiene todo.
Y es una de esas bellezas puras, de tormentas y mar, de sol cegador y nubes, de mucho contraste y mucha fuerza. El paseo por la playa de La Concha es imprescindible, y el visitar el Peine de los Vientos, un lujo. Precisamente desde el Peine de los Vientos, la famosa obra de Chillida, está sacada esta foto de la ciudad, en un día de tormenta, con La Concha al fondo, el mar revuelto y el sol saliendo entre las nubes. Puro contraste y pura fuerza Cantábrica.